Después de pasar un buen rato en la laguna brava,teníamos hambre así que fuimos a un comedor en el camino en donde tú pedís lo que querrás y las personas que viven Y trabajan ahí,lo hacen.
La comida estaba deliciosa,conocimos nuevas personas y a una niña que se robó nuestro corazón.
Todos estábamos cansados,desvelados y con dolor de espalda por dormir en el suelo pero con su ternura y felicidad nos subió los ánimos y tomamos camino a nuestro siguiente destino: Laguna magdalena 


